lunes, 23 de noviembre de 2015

¿SUPERIORIDAD FEMENINA O MASCULINA?



El debate  de quién es superior si los hombres o las mujeres se remonta tiempo atrás en la historia. Querer responder quién es superior a quien, es una muestra de estupidez, inferioridad y torpeza. Sin embargo, la búsqueda constante de quién es mejor es un rasgo predominantemente masculino y, probablemente, el reflejo del dominio social que tradicionalmente han mostrado los hombres sobre las mujeres.
Lóbulos frontales, responsables de habilitar  el pensamiento abstracto y la planificación; donde reside nuestra personalidad, creatividad y todas las llamadas “funciones ejecutivas”.
El desarrollo de nuestros lóbulos frontales, en comparación con otras especies animales, nos permite superar nuestros instintos, torcer la historia que genéticamente tenemos programada, inventar nuevos comportamientos, aún cuando estos no sean útiles para la supervivencia de la especie como las guerras,  asesinatos motivados por otras razones distintas del hambre, algo que aquellos animales a los que nosotros de manera arrogante llamamos “inferiores”, jamás harían.
No hemos visto a un perro y una perra discutiendo quién es superior a quién. Cada uno tiene programada genéticamente una serie de comportamientos que unidos funcionan de manera complementaria para un mismo fin: “hacer que la especie sobreviva y se reproduzca”. Estos animales carecen de un lóbulo frontal hiperdesarrollado, como en el caso de los seres humanos, que los salva de esas discusiones estériles y no los distrae de su función principal, trabajar de manera complementaria para unirse, reproducirse y transmitir sus aprendizajes a la nueva generación.
Nuestra forma de organización social difiere de lo que necesitamos para sobrevivir como especie humana, nos “comemos” unos a otros, intentamos constantemente demostrar que somos mejores que nuestros iguales, y eso incluye el intento constante de los hombres y las mujeres por demostrar supremacía.

¿Quién vive más años, el hombre o la mujer?

Es frecuente que la hembra viva más años que el macho, es decir, que biológicamente es más fuerte y más resistente a enfermedades. En los seres humanos, los bebés varones mueren con mayor frecuencia que las bebés hembras antes del primer año de vida, pero también las mujeres mueren más viejas que los hombres. Esto, en ningún caso, supone superioridad de uno sobre el otro, sino complementariedad de funciones hacia un mismo fin, la supervivencia de la especie.
Independientemente las mujeres viven de 4 a 10 años más que los hombres. Esta diferencia de la esperanza de vida, además ha ido aumentando con los años.
Uno de los factores que se han evaluado es el hecho de que el bebé del sexo masculino tenga más tamaño al nacer y que ello produzca más complicaciones en el parto.
Otro factor que se ha demostrado influye en la diferencia en los años de vida del hombre, es el comportamiento de los hombres. Esto quizá se explica por qué los varones tienden a comer mayores cantidades de carnes rojas ricas en grasas, tienden a beber más alcohol, en algunos casos son más promiscuos y consumen más drogas, se exponen a mayores cantidades de sustancias industriales tóxicas, corren mayores riesgos físicos en su puesto de trabajo, conducen más deprisa e imprudentemente, y desarrollan con mayor frecuencia personalidades competidoras generadoras de tensión. Todos estos comportamientos están de alguna forma asociados con una mayor incidencia de ataques cardiacos, cánceres de pulmón, cirrosis hepática, infecciones de transmisión sexual, accidentes de tránsito, accidentes laborales, homicidios o suicidios.

Hombre y Mujer… ¿Quién es superior?

Para poder responder quién es superior a quién, primero habría que preguntarse: ¿superior en qué? Es probable que el macho de todas las especies animales, sobre todo en los mamíferos (dentro de los cuales se encuentra el ser humano), sea superior a la hembra de su misma especie en la habilidad del cálculo viso-espacial (sistema de procesamiento numérico), así como en la visión a grandes distancias y con poca luz, lo que le permite al macho ser más preciso en las tareas referentes a la caza y para defenderse de agresiones de otros depredadores de noche, cuando muchas de la presas duermen. Además, esto le permite orientarse mejor para regresar a la cueva o madriguera con el alimento que ha cazado, sin importar las distancias que haya recorrido lejos de la misma. Es decir, esta superioridad tiene un valor adaptativo para la supervivencia de la especie. En cambio, la hembra, en la mayor parte de las especies, es superior en el ángulo visual, lo que le permite ser más eficiente en el cuidado de las crías a su alrededor y defenderlas de cualquier agresor, además es superior en la capacidad de distinguir colores y olores, lo cual también tiene un valor adaptativo, porque el permite discriminar alimentos adecuados para ella y sus crías. Estas son conductas adaptativas a favor de la especie.
Ambos sexos son infinitamente distintos en múltiples ángulos de su existencia. Obviamente, existen muchas diferencias en el cuerpo de hombres y mujeres que podemos verificar a simple vista. Esto es una característica que se repite en muchas especies animales, donde por lo general el macho es más grande y más musculoso; mientras que la hembra es más pequeña y con menos masa muscular. Estas diferencias, al igual que todas las que podamos discutir en este artículo, están ahí para un uso determinado, para una función especial en la convivencia mutua, y están determinadas por el estilo de vida de nuestros ancestros. En la mayoría de las especies animales el macho se especializa en labores que requieren mayor fuerza física, tales como la caza, la persecución de presas, etc., para lo cual resulta útil y funcional tener mayor desarrollo muscular. Por su parte, la hembra posee las cualidades físicas más adecuadas para el amamantamiento de las crías, cuidado de las mismas y protección de la cueva o madriguera. El hombre se dedicaba a cazar y traer comida a su familia, desarrollando una gran orientación para localizar a sus presas y traerlas a casa mediante mapas. Se sentía valorado por su trabajo y no necesitaba valorar las relaciones con los demás. Él era el buscador de comida.
La mujer aseguraba la evolución de la especie cuidando a los bebés, controlando los alrededores de la cueva, desarrollando una gran orientación en las distancias cortas mediante los puntos de referencia. Con este fin, desarrolló también la percepción de los pequeños cambios en la conducta de los niños y adultos. Lo que llamamos el sexto sentido de las mujeres. Ella era la defensora del hogar.
Es comprensible que muchas mujeres no se sientan cómodas manejando de noche, ya que su visión nocturna es menor que las de los hombres. De igual modo, es poco probable que un hombre pueda diferenciar entre varios tipos de rojos o verdes, para hacer una buena combinación entre colores (nunca entenderá que esa cartera no combina con ese vestido y esos zapatos, así que no le pregunte). Si en lugar de interpretar esto como debilidades de uno o de otro, nos diéramos cuenta de que nuestras habilidades son diferentes, podríamos utilizarlas a nuestro favor, como parejas, en lugar de establecer una guerra de los sexos, es absurdo, es contra la supervivencia de la especie.
Es probable que algunas de las siguientes situaciones puedan estar detrás de las explicaciones para algunas situaciones de la vida cotidiana, como por ejemplo el hecho de que las mujeres pueden ver algo o alguien a su lado sin necesidad de tener que voltear su rostro, tal como lo haría normalmente la mayoría de los hombres. Así mismo, la mayor capacidad viso-espacial de la mayoría de los hombres sobre las mujeres, les permite a ellos realizar de manera más eficaz acciones tales como buscar direcciones en la calle o estimar el espacio necesario para parquear el vehículo en un espacio reducido. La habilidad de hacer cosas simultáneas en la mayoría de las mujeres (a diferencia de los hombres), les permite maquillarse, manejar y hablar por el celular al mismo tiempo, mientras que la mayoría de los hombres no pueden sostener la atención en el programa de TV mientras alguien les habla al mismo tiempo. Por lo general, el hombre busca tener encuentros sexuales con mayor frecuencia que la mujer, posiblemente porque el organismo de este está diseñado para poder fertilizar a una mujer en cualquier momento, mientras que el organismo de la mujer tiene un periodo de fertilidad especifico una vez por mes.
Históricamente, la fuerza muscular ha sido interpretada por el hombre como un arma de dominación sobre otros hombres y sobre las mujeres. Este comportamiento también se observa en muchos otros animales, pero solo cuando se trata de defender el territorio o luchar por la supremacía de la manada. Sin embargo, por lo general, en estos casos la lucha no pasa más allá de demostraciones de fuerza en el que alguno de los que disputan el poder reconoce su menor fortaleza y cede. No existe la violencia intrafamiliar, ni las agresiones relacionadas con los sentimientos de inferioridad del agresor. Estas son conductas de destrucción de la propia especie, no son conductas adaptativas, sin embargo son muy frecuentes entre nosotros, los seres “supuestamente” superiores.
Los animales llamados inferiores no manipulan afectivamente, no agreden por placer, no matan por dinero, ni por envidia, no usan la violencia sino es para defender el territorio o buscar comida, y en muy pocos casos se llega a matar a otro de su misma especie. Entonces cabría preguntarnos si somos realmente superiores a estos animales.
Es necesario que abandonemos preguntas como: ¿Quién es superior a quién? No existe tal supremacía, sino complementariedad. Nos necesitamos unos a otros. Las habilidades de los hombres son complementadas por las habilidades de las mujeres y viceversa. Es poco probable que una sociedad pueda sobrevivir si solamente hay hombres o solo mujeres (aún cuando existiera la posibilidad de reproducirse asexualmente u homosexualmente), ya que las habilidades que uno y otro aportan son necesarias para la convivencia. Si dos partes complementarias se enfrentan, son un arma de su propia destrucción, pero si se disponen a trabajar de manera realmente complementaria, son un refugio indestructible, lo cual es un signo de inteligencia, supremacía y capacidad estratégica.
No somos iguales, somos muy diferentes, pero eso no significa que unos sean superiores sobre otros. Que necesites como sumiso en ciertas ocasiones una mujer alfa en tu vida no es signo de inferioridad, es signo de admiración.

sábado, 31 de octubre de 2015

MCKAMEY MANOR



  Es halloween y si te gusta participar de  esta tradición Americana disfrutarás con este artículo .....
Mckamey Manor es una mansión de terror, tiene su propia leyenda. Mckamey Manor fué un asilo fundado en 1950, a lo largo de los años albergo a miles de pacientes, donde el alcaide clonaba a los pacientes para la extracción de órganos. Uno de sus pacientes la señorita Mary Parker, logró escapar y golpeó al alcaide hasta la muerte con un hacha. Ella ahora dicen que recorre el asilo y siempre está en busca de nuevas víctimas.
Se advierte en Mckamey Manor que no es la típica  casa embrujada. Es un evento de participación en la cuál tú vas a vivir tú propia película de terror. Se dice ser una experiencia difícil, intensa y verdaderamente aterradora. Exigen tener  buena salud de los participantes. 
Actualmente para asistir se hace una reserva, y es sólo para adultos. Una cantidad muy limitada de la gente será capaz de asistir por el  día / noche. Uno - Dos visitas recibirán una especial velada (dos a cuatro horas), la experiencia es personalizada. 

Sus normas es no entrar con ropa costosa. No llevar nada que no se pueda mojar. 
Es una experiencia muy agresiva, y los actores  (criaturas) entran en contacto con los participantes. No se pueden devolver. Si alguien llega a ser ruidoso (empujar, correr), inmediatamente son removidos - sin hacer preguntas. No se puede fumar o beber (alcohol). Cualquier persona que ha estado bebiendo alcohol no se le permitirá entrar y se le pedirá que deje la propiedad ... y sin un reembolso.

En el registro se le requerirá para mostrar I.D. y firmar un contrato que les exenta de cualquier cosa que te pueda pasar . El Manor está abierto los fines de semana durante todo el año. NO simplemente aparecer ... Es preciso reservar.

Un parque temático en Halloween y lo que se llega ha experimentar es realmente aterrador. Se pondrá a prueba a su esencia misma. Un viaje verdaderamente único y terrible que puede durar hasta (CUATRO HORAS), no 10 a 20 minutos. 
Me recomendaron ir a este maravilloso lugar jaja  pero me quedare con las ganas ...su web http://www.mckameymanor.com, me pareció fabulosa pero no como participante si no como verdugo, lamentablemente hay una lista interminable de gente queriendo asistir, se hace reserva y es gratis . 
Tú que quieres experimentar emociones fuertes, de pánico, terror, eres el indicado para asistir  a este sitio. Te torturan de una manera psicológica espeluznante. 
El que me recomendó ir es uno de mis sumisos que tuvo la suerte de asistir. Seguramente era una venganza a mi persona jaja.







Su página web 
http://www.mckameymanor.com

martes, 13 de octubre de 2015

El ORIGEN

casi siempre se gesta en la niñez y temprana adolescencia


Las desviaciones sexuales son un tema que todo el mundo tiene presente como concepto. Pero ni para la misma comunidad de psicólogos y sexólogos está aún claramente definido el origen de los gustos sexuales. Ciertamente el seno familiar se convierte en el primer lugar donde podemos avistar los fundamentos de la misma. Quizá podemos encontrar el periodo de gestación de las tendencias sexuales, en la mala conducción que muchos padres realizan acerca de los temas sexuales en el hogar. Las conductas represivas o evasivas no cierran puertas sino que abren otras, con contenido más peligroso para los niños.
La sexualidad infantil siempre estará presente, como bien lo apuntó Freud en su momento –con todos los problemas que se ganó por ese postulado-, sólo que no se manifiesta como en la esfera adulta sino más bien en forma lúdica, con representaciones y simbolismos. El asunto está en darse cuenta que el niño es un adulto pequeño, en tal sentido la sexualidad es un rasgo inherente a este como persona y si ve que las puertas del camino regular de la misma se cierran, buscará camino alternos por donde continuar su marcha. El peligro se cernirá entonces a cada momento y el niño entrará en una suerte de ruleta rusa por esos caminos, cada uno más peligroso que el otro. Se ha visto que las personas que desarrollan alguna desviación sexual  no provienen de una familia en la que se haya dado algún otro caso de desviación sexual.
Por tanto, vemos que las desviaciones no son hereditarias ni tampoco se aprenden por imitación sino, muy probablemente, por prohibición. La desviación sexual nace, básicamente en la infancia y en la temprana adolescencia cuando el niño empieza a descubrir un nuevo mundo, nuevos códigos. Al respecto, varios escenarios se le pueden presentar. Echemos una ojeada. Un caso puede darse a partir de una experiencia accidental. Por ejemplo, un niño al que se le está cambiando la ropa, puede ser tocado accidentalmente en sus genitales y éste podría excitarse a partir de esa acción. Si esa acción viene a coincidir justamente con que el niño tuvo la mirada fija en los senos grandes de la mujer que lo cambiaba, quizá pueda desarrollar una fijación hacia las mujeres con este tipo de senos.
Ya en la adolescencia, esta imagen puede manifestarse nuevamente y el joven se masturbará fantaseando con los senos voluptuosos. Bien este acontecimiento aislado puede ser suficiente para desencadenar por sí mismo un desvió sexual o bien pudo no haber pasado nada. Por otra parte, podría haber hecho falta una serie continua de estos episodios fortuitos para que se desencadenase la desviación sexual. Finalmente va a depender de cada individuo y no podemos enunciar una regla general. Esto a su vez nos lleva a otro concepto, el de las experiencias repetidas. Dentro de este podemos citar los casos de padres que visten a sus hijos con ropa perteneciente al sexo contrario ya que esperaban tener un hijo del sexo opuesto o las niñeras que hacen lo propio con los niños.
En estos casos el niño puede estar sentado las bases para un posterior travestismo. Otra figura común de repetición es el niño que ve a sus padres sosteniendo relaciones a escondidas. Aquí podría desarrollar la parafilia del voyeurismo que se manifestaría más adelante. Pero no hay nada seguro, aunque ciertamente las probabilidades aumentan. Los castigos físicos también tienen cabida dentro de esta categoría y se pueden transformar más adelante en conductas parafílicas que se orientan hacia el sadismo y el masoquismo. Todo esto hace indicar que las bases se sientan en la niñez y que los cambios hormonales de la pubertad son el gatillo que puede disparar o no el desarrollo de las parafilias entrando en juego otros factores como una adecuada educación o un replanteamiento de la misma libre de tabúes.
Otro escenario en el que se puede desencadenar la desviación sexuale en la adolescencia y más concretamente en las fantasías sexuales que asisten a la masturbación. Si estas poseen un contenido que favorece la parafilia pueden retroalimentarse entre sí. Por ejemplo el voyeurismo o el exhibicionismo, así como el travestismo. En general, cuando las fantasías contienen imágenes poco frecuentes, se puede estar gestando una parafilia. Otro escenario se puede presentar en la edad adulta cuando se da la llamada búsqueda de experiencias nuevas. Esto se da generalmente en personas que han sido reprimidas en la niñez y en la adolescencia, así como en la temprana adultez. Cuando llegan a una edad más madura y más solvente dan el grito de libertad abordando experiencias que salen de los marcos convencionales.
En esta etapa, los adultos suelen experimentar las prácticas bisexuales o el intercambio de parejas. Según los especialistas estas prácticas pueden catalogarse como normales y producto de la curiosidad o el afán explorador inherente al ser humano, sobre todo si se contrastan con otras prácticas que no vienen al caso y que resultan de un cierto grado de perversión como el sadismo o el masoquismo, además del propio voyeurismo. Ellos sostienen que los casos de bisexualidad o swingers y hasta el uso de artefactos sexuales, pueden no traer consecuencias para su vida sexual como si lo pueden traer las prácticas de sexo en grupo o el exhibicionismo.
Por cierto que estas desviaciones sexuales  pueden traer un ingrediente adictivo ya que se cree que el perverso no se termina de saciar nunca y a su vez erotiza esa insaciabilidad. La cosa no queda allí y la estadística nos enseña que la parafilia en la edad adulta busca su legitimación, muchas veces a través de contratos escritos que se establecen entre las partes. La principal diferencia entre el parafílico y el curioso es que aquel siempre retrocede para quedar en posición de avance infinito y el curioso simplemente tiene unas cuantas experiencias que son auto limitantes. Finalmente entre las causas de la desviación sexual, habría que mencionar el descubrimiento que se hizo de la relación existente entre la epilepsia del lóbulo temporal y algunas parafilias como el fetichismo y el travestismo compulsivo.





martes, 22 de septiembre de 2015

El estudiante corrompido


El estudiante corrompido

Hacía tan sólo una semana que la había conocido. Ella, presentada como Andrea por la casera del piso, era una mujer muy bella, con un rostro ciertamente exótico. Me atrevería a decir que no hacía mucho habría dejado los veinticinco años atrás. Finalmente, había decidido alquilar el piso. Yo, un estudiante de veintidós años que me decidí a cursar mi máster universitario en Barcelona. Aún no sabía que mi vida iba a cambiar por completo.
            Llamé al telefonillo y su voz, que en la anterior vez no había tenido la oportunidad de escuchar, preguntó con voz altivamente que de quién se trataba. Le dije mi nombre, esperando que lo recordara, pero aún así abrió.
            Una vez arriba, esperé encontrarla en la puerta para recibirme, pero no fue así. Cuando entré, tras dejar las maletas en mi futuro cuarto, me dirigí hacia el salón. Allí estaba ella, pintándose las uñas de los pies con una tranquilidad asombrosa. Una tranquilidad que proyectó en la mirada que me dirigió, mezclada con la indiferencia.
-“Hola”, me dijo, secamente.
-“Andrea, ¿verdad? Nos presentaron hará unos días. Yo no sé si recorda…
-“Tienes tus tareas en el tablón de anuncios del pasillo central.” Respondió, desviando el cotidiano y banal inicio de conversación entre dos desconocidos.
            Estas últimas palabras me descolocaron por completo. Obviamente, pensé que las tareas serían compartidas, pero no sabía que la mala educación llegaba hasta el punto de sacar ese tema nada más establecerme en el piso. Pero pronto me di cuenta de que algo no cuadraba en todo aquello al dirigirme hacia el tablón. En él aparecían tareas tales como darle un masaje de pies cada noche; pintarle las uñas; lavar los platos cada día; planchar la ropa, y un largo etcétera. Me dirigí corriendo hacia el salón:
-“¿Es una broma? Es el primer día y…”. Le dije, con una sonrisa de auténtico gilipollas.
-“Claro que no”. Contestó, como si no esperase tal pregunta.- En una hora tendrás tu sesión de iniciación, tendré que amansarte para el resto del año por el que has firmado el contrato. De manera que en una hora deberás estar en mi habitación.
            Ante mi incredulidad, no faltaron motivos para que, movido ciegamente por su belleza, me dirigiera ansiosamente exactamente una hora después a su habitación, pensando que todo aquello era una broma y solamente trataba de seducirme. Mi ilusión crecía por momentos.
            Llegaron las diez de la noche, es decir, exactamente había pasado una hora desde que Andrea me despidió del salón con aquella cita. Llamé golpeando con los nudillos en la puerta, y delatando con la fuerza y la irregularidad de los mismos el deseo que me dirigía hacia allí.
-“Adelante”-Escuché, con el mismo tono seco de antes.
            Pasé, y allí estaba ella, en camisón, con unas zapatillas de andar por casa a juego con él. Se encontraba sentada en su cama, como esperando a que me dirigiera hacia ella y la acompañara. Eso hice.
            Una vez allí, me dijo con una voz cortante que me tumbara en la cama. Mi emoción se me salía ya por el pecho. Ya tumbado, ella me observó con aspecto indiferente, lo que por el momento no me hizo sospechar que realmente no me deseaba. Mi asombro y mi excitación aumentaron desproporcionadamente cuando comenzó a atar mis manos y al cabecero de la cama. Posteriormente lo haría con los tobillos.
            Ya atado, me bajó los pantalones. Obviamente, mi erección era notable tras todo este acontecimiento. Ella sonrió y se puso un guante en su mano izquierda (Más tarde me daría cuenta de que realmente lo utilizaba porque no tenía ningún interés en tocar mi órgano). Así, comenzó a masturbarme con la mano cubierta pero, experimentada como era ella con el órgano sexual masculino, cuando sentía que iba a eyacular cesaba de agitar mi miembro. Comenzaba a hablar:
-“A partir de ahora serás mi esclavo”. Decía como si no pensase que esas palabras resultarían altamente extrañas a mis oídos.
            Continuaba agitando mi órgano, siguiendo el mismo ritual. Se detuvo en el mismo momento. Comenzaba molestarme.
-“Seguirás a rajatabla la lista de tareas que ya has leído. La cual podrá ser modificada cuando a mí me dé la gana”. Sonreía. Yo no podía responder.
            Siguió dándome las instrucciones de lo que sería mi siguiente año (en un principio no pensé que terminaría renovando el contrato indefinidamente) mientras continuaba masturbándome sin dejarme acabar nunca, lo que producía ya un dolor intenso. Acción que llevó a cabo probablemente unas 15 veces más, hasta que le supliqué que me dejase acabar.
            Fue entonces cuando, sin poder contener su risa, colocó su pie (posteriormente pasaría a hablar de Su Pie, y de Ella, en mayúsculas) sobre mi órgano totalmente rojo y en carne viva. Cuando vio que iba a estallar lo apartó, sin dejarme eyacular de nuevo, y ante mi impotencia me dijo:
-“Durante todo este año practicarás abstinencia sexual”-sacaba un aparato desconocido por entonces para mí-“y todas las noches vendrás aquí a la misma hora para practicar el ritual”. Ante mi gesto de pánico volvió a reir.
            Colocó sobre mi órgano un aparato que por aquel entonces no veía que utilidad podía sacar ella de mí. Más tarde me di cuenta de que realmente desde ese primer día, desde ese primer ritual de iniciación, me había amaestrado. Tengo 30 años, y seguimos como el primer día. Ya me he acostumbrado.


Esclavo escritor de Dome Andrea (ya propiedad Suya).

miércoles, 9 de septiembre de 2015

USHIRO TAKATE KOTE

Se trata de una práctica totalmente consensuada, con técnicas y límites definidos. Tanto el shibari como el bondage han desarrollado estéticas y técnicas porpias.

Es básico o funcional, forma de unión de los brazos y el pecho, en la que los brazos y las manos están obligados a la espalda. El término Ushiro Takate Kote se compone de dos palabras japonesas: Ushiro 後ろque significa “a espaldas” y Takate kote 高手小手 que significa “manos y los brazos atados”. Están detrás de la espalda “lazo brazo caja”, como se denomona a veces en el oeste se basa en lazos originalmente se encuentran en el samurai arte marcial de Hojojutsu 捕縄術 o Nawajutsu 縄術, que más tarde se convirtió en su uso erótico al final del siglo 19 y principios del siglo 20. Es fudamental para muchos otros vínculos Kinbaku.
La expresión, Ushiro Takate kote es a veces erróneamente e incorrectamente denominado Shinju. Esta posición es fácil de sostener y permite una esclavitud segura. A menudo se utiliza en las relaciones complejas donde se requiere al sujeto que mantenga la posición durante un largo tiempo.
Para realizar las ataduras se suelen emplear cuerdas de 7 a 8 metros, yo por ejemplo uso cuerdas de 10 metros, aunque algunos atadores emplean también puntualmente cuerdas más cortas o más largas.
Generalmente se usan cuerdas de fibras naturales cáñamo, yute, coco, arroz..etc.
La palabra japonesa Asanawa empleada a menudo por atadores japoneses hace referencia a cuerdas de fibra natural, sin hacer distinción entre cáñamo y yute. En las ataduras japonesas se emplean habitualmente diversas figuras o patrones. Algunas de las más habituales para atar las manos a la espalda son:
Ushiro Takate kote o Gote 後ろ高手小手 patrón frecuente empleado a menudo como base de la atadura. Captura la parte superior del torso inmovilizando los brazos generalmente tras la espalda, Ushiro significa por detrás, en forma de “U” o “X”.

Gote Gasshou後手合掌) atadura con las manos en la espalda en posición de plegaria. Si el sumiso es flexible se pueden realizar más tipos de ataduras.









lunes, 7 de septiembre de 2015

La gran noche

La gran noche


Llegó el momento soñado, y como sueño fue efímero y alejado de lo puramente real, del mundo físico. Allí me encontraba yo con mi americana caída en desuso en los últimos años y con mi única camisa negra recién planchada. Sí, allí estaba yo, en un presente que no era presente sino mera ilusión plasmada en una sonrisa (ahora mueca) de auténtico imbécil.
            Tras insistir en varias ocasiones con mi patológica timidez a la hora de mirar a los ojos a una Dómina (a quienes por Naturaleza consideraba auténticos Seres Superiores en mi teoría acerca de la existencia y la inmanencia humana), la Señora Vermell había aceptado concederme el privilegio de invitarla a una cena. Ella elegiría restaurante, eso era obvio, y no tuvo mal gusto en su elección, teniendo en cuenta que quien pagaría la cuenta (y que fue el equivalente a casi el sueldo de un mes) era yo.
            Ella cortaba Su pescado con delicadeza, una delicadeza propia de la verdadera nobleza, es decir, una delicadeza y unos modales que no se aprenden, sino que se nace con ellos. En cambio, yo, cortando torpemente el filete que reposaba en mi plato, intentaba ocultar (sin éxito), una gran mancha de vino que acababa de aparecer en mi camisa.

            Fue Ella quien me sacó de la ensoñación y me devolvió al mundo físico, a esto que algunos denominan maia. Con Su característica mirada profunda (capaz de hacer temblar a cualquier político de alta alcurnia), fue capaz de distraerme para sorprenderme posteriormente situando Su delicado Pie izquierdo, envuelto en media de seda, sobre mi entrepierna. La presión de Su Pie iba aumentando, pero paradójicamente la respuesta de mi órgano fue la opuesta, pues en lugar de hundirse bajo la fuerza del pie, su tamaño aumentó, dando lugar a un gran relieve en mi pantalón. Solté un pequeño ruido mientras me agarré al mantel estampado desplazando los objetos levemente y haciéndolos sonar. Esto produjo en Ella una sonrisa (ahora malévola pero irradiante de felicidad y sadismo) que provocó cierta aceleración en mi tensión sanguínea que me llevó a ruborizarme por completo.
Las facciones de mi cara manifestaban preocupación. Olvidando las miradas de los comensales de las mesas más cercanas, centré mi atención en el Pie de Vermell, el cual ahora comenzaba a moverse ligeramente, provocando en mi una excitación irritante teniendo en cuenta el lugar en el que nos encontrábamos. Con mis manos ahora bajo el mantel intenté apartarlo en un impulso totalmente fuera de una conducta sumisa, pues todo sumiso no ha de volverse obstáculo para la Voluntad de un Ama. Y ahora mi Ama deseaba provocarme para llevarme al ridículo en un salón donde abundaba el elitismo. De manera que, a pesar de soltar Su Pie cuando entré en razón para que Ella continuase con Sus deseos, recibí un golpe sobre mi órgano con Su Pie a modo de castigo, algo que me hizo gritar aún más fuerte.
            Pero pronto volvió a la calma, volviendo a un movimiento suave, hacia adelante y hacia atrás. Yo ya no podía contenerme, de manera que, apoyando mi cabeza sobre mis manos, y sin atreverme a mirar a mi Dueña a los ojos, eyaculé, llegando a humedecerse gran parte del pantalón. Comencé a temblar, entre feliz y humillado, dejándome caer de la silla lentamente y abalanzándome sobre el pie que segundos antes había sido mi verdugo para comenzar a besarle ansiosamente. Ella lo apartó con desprecio, observándome con esa típica mirada que quiere decir: “ya no sé qué hacer contigo”. Ante tal situación solamente se limitó a decir: “Malditos precoces, me sacáis de quicio”. Tras estas palabras, las últimas que me dirigió hasta el momento en que escribo estos papeles, se levantó, pidió la cuenta y se marchó con paso ágil. Mientras tanto, yo me encontraba allí tirado, sudando y humedecido, humillado y lleno de vergüenza. Con una gran cuenta que pagar.

Esclavo escritor de Ama Vermell.
            Pasados unos segundos (para mi eternos), levanté la cabeza 

Posiciones de sumisión

Memoriza estas posiciones de sumisión que te harán quedar como un buen perro obediente y adiestrado. La mayoría de posiciones son para inspeccionar,corregir, castigar, o simples ordenes que se llevan a cabo en una sesión para realizar diferentes prácticas o ver si tienes algún problema. También se puede ver que por más obeso que seas puedes hacer la pose que se te ordena, no necesitas ser  flexible, no es agotador, no hay excusas.  
Así con una simple orden ya estarás listo para empezar una buena sesión fluida y organizada.