lunes, 17 de febrero de 2014

Dirty feet

Excitación sexual oliendo el pie sudado y/o las medias sudadas. Por lo tanto, el aroma que desprenden los pies ---que para la mayoría de las personas puede resultar desagradable--- para un fetichista de esta índole  le resulta tan agradable que le hace explotar de emoción erótica. El fetichista del olor encuentra excitación sexual en lo que los demás rechazan. Sigmund Freud definió el fetichismo del pie sucio y oloroso como una fecalización de la culpa. Por regla general, el fetichista del aroma del pie es de sexo masculino ---aunque también hay ejemplares femeninos---. El Fetichista del pie sucio y oloroso entró en contacto con su fetiche a muy temprana edad, antes de descubrir que el sexo opuesto carecía de falo. El entrar en contacto prematuro con el pie le causó gran emoción y excitación, y desplazó su deseo sexual hacia ese fetiche como disparador del deseo convirtiéndolo en una fijación sexual. El olor de la pecueca le causa tanta excitación al fetichista que ese olor le subyuga y le convierte en masturbador compulsivo. ¿Extraño? Sí, es cierto, como toda parafilia, pero realista. Tanto, que es uno de los fetiches más comunes, y de ahí que Internet esté lleno de sitios de adoradores de pies o "foot worshippers"


















viernes, 14 de febrero de 2014

Sex dolls, hombres que viven con muñecas

Hoy es el día internacional del amor y que día mas especial para dedicar a mis pervertidos favoritos una  práctica que realizan algunos hombres "sexo con muñecas" ¿curioso?  vamos adentrarnos en la vida de un hombre que vive casado hace 13 años con una sexdoll.
Muñeca sexual  inflable, sex doll o love doll es un tipo de juuete sexual que emula el tamaño y forma del cuerpo de una pareja sexual usualmente de forma humana (casi siempre con características femeninas; también las hay con características masculinas o con otras características, para actos sexuales simulados y como asistente durante la masturbación. La sex doll puede consistir de un cuerpo entero con la cara, o solamente la parte pélvica, con las aperturas (vagina, el ano, la boca) para la cópula. Las aperturas vibran a veces y pueden ser movibles o intercambiables. El uso de muñecas sexuales no está restringido sólo a los humanos, sino que también está disponible para animales domésticos por varias razones,se venden desde  3000 dólares y son muy reales.
El caso de uno de tantos hombres que viven con una doll es el de  Davi Cat un hombre que lleva casado con una doll 13 años. Dave Cat, vive en  Estados Unidos, festejó su 13 aniversario de bodas con una muñeca inflable. El hombre de 37 años está feliz de vivir con su esposa Sidore Kuroneko, muñeca que conoció en un club gótico en el 2000, por lo que pagó 6 mil dólares por ella. 
Dave, de 37 años, vive en Michigan, y dijo que su matrimonio ha sufrido de crisis, y por eso llegó Elena, otra muñeca inflable que se unió a su familia. 
“Sidore (su esposa) es hija de un padre japonés y de una madre inglesa. Nació en Japón y se crio en Manchester, Inglaterra. Elena en tanto (Su amante) creció en Vladivostok en Rusia”, asegura el hombre.
Como Sidore no es celosa, los tres viven juntos en armonía: “mi relación con ellas se basa en un 70% de sexo y un 30% de compañía”, dice Dave. 

“Ninguna de las cualidades desagradables que tienen los seres humanos, las tienen mis parejas. A las sintéticas nunca les voy a mentir, no las voy a engañar, ni criticar o ser de otra manera desagradable”, dijo.
De acuerdo con TVNotas, Cat trabaja en telemarketing, y dijo que sus dos mujeres tienen Facebook, Twitter y un portal en la web; además de que disfrutan de paseos por los parques de la ciudad y de ir de compras.
“Cada vez que vuelvo a casa, hay 2 mujeres sintéticas hermosas que me esperan, que actúan como musas creativas, modelos de fotos y parejas románticas. Hacen mi departamento menos vacío, y nunca tengo que preocuparme de que se conviertan en personas desagradables”, afirmó.
“No nos molestamos, en realidad. Una de las muchas razones por las que estamos enamorados el uno del otro es que ninguno de nosotros hemos querido tener hijos, son sucios, caros, ruidosos, y muchas veces perjudiciales”, dice en su portal de Facebook. Otros casos como en Brasil que compiten por la virginidad de una doll y la subasta va por la exorbitante suma de 300000 euros. Aquí les dejo algunas fotos de las magnificas acompañantes de látex. Y feliz día del amor pervertidos.






martes, 4 de febrero de 2014

Crossdresser, iniciando a mi nueva mariquita



Siempre le sedujo la idea de vestirse de mujer, especialmente usar braguitas.
 Llevaba mucho tiempo esperando hacer realidad su fantasia. Junto a mi chica veterana hemos iniciado a mi nueva mariquita. Las muy zorritas hicieron guarradas guiadas por mi  ;), para mi satisfacción fue un gran espectáculo. 


lunes, 27 de enero de 2014

La mariquita que hay en mí






Fetichismo transvestista

Trastorno observado en hombres heterosexuales, que sienten excitación sexual al vestirse con ropas de mujer. Suele iniciarse en la infancia.
Comúnmente hace referencia a hombres heterosexuales que visten de mujer para obtener placer sexual. Los fetichistas provocadores son una minoría, la mayoría suelen practicar su inclinación en absoluta privacidad y secreto. Muchos fetichistas están casados y tienen hijos.
Es importante subrayar que los fetichistas travestistas son por lo general heterosexuales.

El fetichismo transvestista o transvestismo sólo constituye un diagnóstico psiquiátrico cuando las fantasías, los impulsos sexuales o el hecho de vestirse con ropa de mujer provocan malestar clínicamente significativo o disfunción notable en cualquier ámbito. El propio tranvestido refiere como motivaciones para esta conducta las propiedades reguladoras del estado de ánimo (antídoto para la ansiedad o la depresión), aunque en algunos casos puede llegar a ser expresión del deseo de pertenecer al otro sexo.

Vestirse con ropas del sexo opuesto no es en sí mismo un trastorno. El perfil de personalidad de los varones que lo practican habitualmente es similar al de sus pares en edad y condición sociocultural. A veces se da complicidad por parte de la pareja y puede que el hombre mantenga relaciones sexuales con ella ataviado total o parcialmente con ropas femeninas. Si la pareja no coopera, el transvestido puede sentir ansiedad, depresión, culpa y vergüenza provocadas por el deseo de vestirse de mujer. Quizá llegue un día en que el individuo, cuyo propio comportamiento le produce conflicto, tire todas las ropas de mujer, los accesorios y los artículos de maquillaje, pero generalmente reanudará su práctica días o meses más tarde.
La mayoría de los transvestidos no solicitan tratamiento. Quienes lo hacen suelen ir presionados por una esposa disgustada, o bien son remitidos por un juez, o si acuden por iniciativa propia se debe al miedo de ser detenidos y sufrir las consecuencias negativas desde el punto de vista social y profesional. En ocasiones la demanda de tratamiento es por otro cuadro asociado, como disforia de género, consumo abusivo de sustancias o depresión. A efectos de terapia suelen ser útiles los grupos de apoyo para tranvestidos.